domingo, 10 de agosto de 2008

Cosas de perros


En unos de mis tantos viajes al norte (de Lima), y tratando de no quedarme dormido por el agitado día, salgo de mi acogedor sueño por uno movimientos muy bruscos en mi lado derecho,

-¿ratero?- me dije,

sobándome los ojos para poder observar bien, me doy cuenta que es un señor con un montón de cosas, entre ellas, mochila, maletín y bolsas.

Decidí volver a los brazos de orfeo, pero siempre atento a cualquier eventualidad dudosa; no tardaron ni 5 minutos cuando, siento algunos movimientos del mismo lugar ya antes mencionado ... de reojo veo el por qué de ña inquietud del pasajero de al lado y me doy con la sorpresa que a parte de las bolsas y mochilas, venía con un perrito, de raza Terrier (recién lo sé, acabo de ver su foto por Internet).

- Lo han botado con todas sus cosas - llegué a oir.
- ¿como así? - respondió el otro pasajero.
- Su dueño, - prosiguió - se mudó a un condominio en San Miguel, y por la emoción de su nuevo departamento, se compró una mascota, el de acá; pero sus vecinos no lo quieren, hicieron protesta, reclamos, hasta una marcha para que se vaya el perro con su dueño. Después de un mes, el dueño, que es mi amigo, me rogó que me lo llevara a mi casa, así que eso acabo de hacer, me estoy llevando al perro con su equipaje, su ropa, su cama y su comida.
- ¿y dónde vives? - preguntó asombrado por la historia.

- Ahí está lo complicado, - respondió preocupado el ahora dueño del perro - yo vivo en Comas, será muy fuerte el cambio para él, pero se deberá de acostumbrar.

Al poco rato el pasajero y su nueva mascota bajaron del bus, para tomar otro, en el rostro del perro se veía la intigra de ¿a dónde me llevan?, ¿que me harán?, ¿por qué ese cambio?, ¿seré feliz? ... ya saben, cosas de perros.

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